sábado, 2 de octubre de 2010

LAS SIETE MARAVILLAS DE CÓRDOBA - CAMINO DE LAS ALTAS CUMBRES

En el año 1918 se inauguró oficialmente el Camino de las Altas Cumbres, que une la capital cordobesa con el majestuoso valle de Traslasierra. Este camino de casi 100 km. de extensión, surcaba con puentes colgantes y pircas el corazón de las sierras grandes. En 1965 se iniciaron las obras de construcción de un nuevo camino, con una traza menos sinuosa que la anterior y completamente asfaltada. La obra finalizó en 1988.

Ubicación: Trayecto que une el Valle de Punilla con el Valle de Traslasierra.

En el Concurso "Las Siete Maravillas de Córdoba" obtuvo el tercer puesto.
Padrino: Negro Álvarez (Humorista)


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LAS SIETE MARAVILLAS DE CÓRDOBA - PALACIO FERREYRA - MUSEO SUPERIOR DE BELLAS ARTES


El imponente Palacio Ferreyra, hoy Museo Superior de Bellas Artes, se encuentra ubicado en Av Irigoyen y Boulevard Chacabuco, ciudad de Córdoba. Es una de las obras cumbres del clasicismo belle époque . Los autores del proyecto del edificio fueron los arquitectos franceses: Ernest-Paul Sanson (1836-1918) y su hijo Maurice Sanson (1864-1917), egresados de la Escuela de Bellas Artes de París. Los Sanson construyeron residencias en Francia y en varios países de Europa, y su prestigio se extendió también a los Estados Unidos. Pero dentro de su obra completa la pieza cumbre es el Palacio Ferreyra, encargado por el doctor Martín Ferreyra (1859-1918), destacado médico cirujano que había estudiado en Buenos Aires, Francia e Inglaterra, de actuación pública en distintas funciones, propietario de las canteras Malagueño y pionero en el desarrollo de la industria de la cal.
Hacia 1910, durante una de esas estadías, Martín Ferreyra encargó a los arquitectos Sanson el proyecto de su casa en Córdoba, pidiéndoles que se inspiraran en otra obra del estudio que le había gustado mucho: el hôtel Kessler (1905), ubicado en la avenida Raphaël de la capital francesa, posteriormente adquirido por el perfumero Coty, hoy destruido. De regreso a la Argentina, el doctor Ferreyra solicitó al experimentado ingeniero Carlos Agote que se hiciera cargo de la edificación de la nueva residencia. Las obras, comenzadas hacia 1912, sufrieron demoras al iniciarse la Primera Guerra Mundial y concluyeron definitivamente hacia 1916.

El Palacio Ferreyra es uno de los edificios más notables construidos dentro de esta tendencia internacional que se desarrolló a principios del siglo XX, de recuperación del clasicismo francés de los siglos XVII y XVIII. Exteriormente, el estilo adoptado es una original recreación de dicho clasicismo. Combina una severa composición decorativa de rígida geometría con una refinada y elegante ornamentación cuyos motivos vegetales y animales otorgan al edificio cierto aspecto art nouveau, reforzado por la cubierta de metal y vidrio que corona el conjunto. Los jardines tienen la impronta inconfundible de Charles Thays, el “autor” del Parque Sarmiento.
Con el fin de convertir el espacio en un museo de arte, el Palacio Ferryra fue modificado en su arquitectura interior.
El Museo Superior de Bellas Artes hoy conserva de la arquitectura original de la “Casa Grande” (como la solía llamar Martín Ferreyra), sólo la fachada y el hall de entrada.
El Palacio Ferreyra abrió sus puertas al público como Museo Superior de Bellas Artes en octubre de 2007.
En el Concurso "Las Siete Maravillas de Córdoba" obtuvo el cuarto puesto.
Padrino: Eduardo Ferreyra

INFORMACIÓN DE LA WEB




Las excepcionales características del Palacio Ferreyra se prolongan en los interiores, organizados alrededor de un imponente hall central que alberga una monumental escalera y un gran balcón perimetral. Este lugar, de más de 20 metros de altura, está cubierto por un enorme cielorraso suspendido que parece flotar por encima de la balaustrada de coronamiento gracias a un inusual dispositivo de iluminación natural que lo rodea. Alrededor de este hall se agrupaban grandes salones de recepción en la planta baja (Planta Noble). En el primer piso se encontraban las habitaciones privadas cuya decoración y mobiliario estuvieron a cargo de la casa Krieger de París. Estos interiores constituían un conjunto único en América y probablemente en todo el mundo, ya que representaban una sofisticada versión del estilo Imperio, característica de principios del siglo XX con rasgos y criterios de diseño indudablemente influenciados por el art nouveau .El Palacio Ferreyra tiene una superficie de 4.800 m2, de los cuales ahora casi 3.000 m2 están destinados a 14 salas de exposiciones:
• en la Planta Noble, cuatro salas más el Gran Hall Central
• en el subsuelo, tres salas y el auditorio
• en la primera planta, tres grandes salas de gran altura
• en el nivel superior, tres salas de menor tamaño y altura


LAS SIETE MARAVILLAS DE CÓRDOBA - MANZANA JESUÍTICA


El 20 de marzo de 1599, las autoridades del Cabildo le donaron a la Orden Jesuita la manzana destinada originalmente a las monjas, para levantar allí su casa.
Años antes, en los mismos terrenos, los franciscanos habían erigido, con el esfuerzo de todos los pobladores, una ermita.
Por entonces, y según algunos relatos de la época, Córdoba albergaba a unos trescientos vecinos y alrededor de diez mil indígenas.
Así, el padre Rector Juan Romero tomó posesión de la actual Manzana Jesuítica, situada entre las calles Obispo Trejo, Duarte y Quirós, Caseros y la avenida Vélez Sársfield, en la que se emplazaba sólo la ermita que figuraba en la escritura de donación.
A partir de allí, los jesuitas iniciaron una rápida y prolífica labor.
La Orden Religiosa de los jesuitas convirtió a Córdoba en el centro neurálgico de su tarea evangelizadora, pedagógica y misional.
De está manera, Córdoba fue el punto de referencia fundamental en el panorama cultural del Río de la Plata y el Tucumán.
Con el paso del tiempo los jesuitas fueron adquiriendo mayor poder, por esta razón y al considerarlos una amenaza el Rey Carlos III, en el año 1767, decidió expulsar a la Orden Religiosa de todos los territorios que estaban bajo dominio español.
A pesar de este hecho los jesuitas pudieron legar una valiosa herencia a la ciudad de Córdoba, que incluye una de las primeras y más prestigiosas Universidades de América Latina (fundada en 1613 por Fray Fernando Trejo y Sanabria), el fastuoso templo de la Compañía de Jesús (el más antiguo del país -1640-) junto a la Capilla Doméstica, la primer imprenta que tuvo el Virreinato del Río de la Plata (situada en el sótano del Museo San Alberto) y el Colegio Máximo (ahora denominado Colegio Nacional Monserrat).

La Iglesia de la Compañía emerge como una fortaleza pétrea. La carencia en la región de maderos con dimensiones suficientes, impuso una original manera constructiva para su bóveda: la nave posee forma de casco o quilla de barco invertido.
En el interior se destacan las cincuenta " empresas sacras". Estos emblemas rectangulares ubicados a 10 metros de altura, expresan una síntesis de la historia de la Compañía de Jesús.
La puerta de la izquierda era la entrada principal hacia la Universidad, la puerta central era la entrada para los españoles, mientras que la de la derecha era la entrada hacia la capilla de los indígenas -- ahora Capilla Ntra. Señora de Lourdes.
El estilo en general de esta iglesia es "románico", mientras que sus dos torres son de estilo " alto peruano", con una decoración realizada en piedra sapo. El púlpito posee dos estilos: la parte de abajo - más simple -- y la parte de arriba -- de estilo barroco -, que significa la unión del europeo con el indígena.
En el edificio contiguo se emplaza el Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba. La Universidad fue levantada gracias a la donación que realizó el Obispo Trejo y Sanabria sobre todos sus bienes en el año 1613. El título con el que se egresaba de la prestigiosa institución era de Dr. en Arte y Teología.
En la esquina de Duarte Quirós y Obispo Trejo se encuentra el Colegio Nacional de Monserrat. El Real Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat es un colegio con una mística propia, impregnado de tradición. Por sus aulas pasaron los líderes de la emancipación y también los primeros dirigentes de la organización nacional, entre ellos se destacan Juan José Paso, Juan José Castelli y José María Paz -- entre otros.
La Manzana Jesuítica fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2000. En el Concurso "Las Siete Maravillas de Córdoba" obtuvo el quinto puesto.
Padrino: Cristina Bajo (Escritora)




LAS SIETE MARAVILLAS DE CÓRDOBA - LOS TÚNELES DE TANINGA


Atravesando las Sierras de Pocho, los Túneles de Taninga, comunican a la Provincia de Córdoba con los valles riojanos. En el kilómetro 83 de la Ruta 28, accediendo por la localidad de Taninga, se inicia el camino de Los Túneles; un circuito de gran belleza, con vistas a los llanos riojanos y la reserva Chancaní.
Cinco túneles abiertos en el cordón serrano y algunos puentes colgantes, componen esta imponente obra de ingeniería vial. El camino que nos conduce a los túneles fue construido en 1930, a 117 km. de Córdoba capital. El paisaje que se descubre allí, constituye una de las postales más hermosas de la Provincia.
Durante el recorrido, a través de vistosos puentes y túneles que datan de 1930, es posible divisar cóndores sobrevolando las quebradas. Los volcanes y los bosques de palmeras Caranday, especie única en la zona, son los otros atractivos del lugar.
Ubicación: al oeste de la Provincia de Córdoba, sobre el tramo de la ruta nacional N° 20.
En el Concurso "Las Siete Maravillas de Córdoba" obtuvo el sexto puesto.
Padrino: Dona Jovita (Humorista)
Los Túneles tienen "ventanas" hechas en la pared de roca del cerro para permitir el paso de la luz solar.

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LA PAPA DE HORTENSIA

LA PAPA DE HORTENSIA

A los lados de las vías del ferrocarril que pasan tras el viejo Parque Las Heras (antiguamente Parque Elisa, diseñado por Blaquie Belair) solía haber cruces que señalaban o recordaban accidentes fatales, ocurridos en sus cercanías. Junto a esas cruces, se hallaban nichos u hornacinas para colocar velas “a las ánimas” costeadas con las monedas depositadas por los creyentes, depositadas en envases de hojalata, que como alcancías estaban a los pies de dichas cruces.
A estas alcancías, solía arrimarse con asiduidad aquella conocida y popular mujer, que un día lejano apareciera en Córdoba, con su particularisimo pregón: "Vendo cabecitas de papas de hortensia" y que luego le quedaría de apodo.
Pues esa voluminosa señora, autora de tantos dichos y cuentos, nacidos de su excepcional modo de ser y vivir; tenía la costumbre de sacar las monedas que contenía el recipiente de aquella cruz.
Cierto día una vecina la sorprendió en esa situación e indignada por lo que consideraba “profanación a las cosas del más allá”, reprochole a la “Papa de Hortensia” por su conducta (para ella inconcebible). He aquí lo interesante del caso, la popular “Papa de Hortensia”, le contestó a su interpelante, que “no le robaba al finadito”, ni mucho menos. Simplemente le pedía prestado las monedas, tan solo hasta el domingo próximo, en el que se las devolvería.
No habiendo creído estas palabras de nuestra conocida y popular figura, la vecina se olvidó del asunto. Dicen que al pasar los días, llegó el domingo y esa misma vecina, experimentó una gran sorpresa, al comprobar que allí junto a la cruz, estaba la “Papa de Hortensia”. Pero ahora, estaba devolviendo al finadito las monedas que le había pedido en aquella oportunidad, prestadas. No sin antes agradecerle el favor, mientras las iba depositando en la alcancía.

A propósito de la “Papa de Hortensia”, en la desaparecida Compañía Constructora de Tranvías de Córdoba, cuyos coches dejaron de circular en la madrugada del martes 9 de octubre de 1962, existía en su reglamentación un dispositivo estatutario que prohibía el ascenso a sus vehículos de la “Papa de Hortensia” u otros personajes de similares características psíquicas


FUENTE:www.cordobaargentina.com.ar


La mujer que no dejaban subir al Tranvía


Muchos hoy pueden contar y tienen anécdotas de La Papa de Hortensia, pero sólo rescatamos aquellas de quienes alcanzaron a cruzarla, conocerla o ser insultados por ella de modo directo y personal.
Hecha esta aclaración necesaria, vamos por el primer testimonio, de una mujer cuyo nombre no quiere acordarse, pero que dijo lo siguiente al escritor Sergio Avedano:" La Papa de Hortensia era una mujer que se instalaba en la calle Colón, tenía su sala de estar y su baño frente al Munich, allí solía orinar, sin pudor, se ponía contra la pared para que corriera la orina por toda la vereda."
Nuestros oyentes en el programa radial "NOSOTROS, LOS CORDOBESES", aseguran que no hubo forma nunca de hacerla pagar el boleto del tranvía, por lo que llegado cierto año se colocó una especie de cartelito en cada tranvía (que en realidad era la copia de una suerte de decreto /prohibición) que indicaba expresamente que quedaba terminantemente prohibido permitir que La Papa subiera a un tranvía.
Pero… ¿Cuál fue el nombre real de La Papa de Hortensia? Se llamó María Herminia Rodríguez de la Fuente.
Dicen que se la escuchaba decir "- Ahora el tranvía 3 pasa de largo y no me levanta. Han prohibido llevarme y tengo que andar caminando." (y venía la catarata de insultos)
Ella vociferaba por las calles de Córdoba: "¡Compren la Papa de Hortensia y no se casen!
¡Una papa en la casa, una sola y no se casará, si compran la papa se salvarán de la vergüenza! ¡Mujeres estúpidas!"
¿Saben qué le ocurrió a María Herminia, para tenerle tanta rabia al casamiento? Un plantón en su casamiento (que finalmente nunca ocurrió) en la época en que Córdoba tenía más prejuicios que doctores, y un hijo -José- producto del amor puro que ella como mujer supo entregar a un hombre que NO supo ser lo suficientemente hombre.

FUENTE: www.nosotroscordobeses.com.ar

LAS SIETE MARAVILLAS DE CÓRDOBA - LA CATEDRAL


La Catedral, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, está ubicada en la esquina de Independencia y 27 de Abril, frente a la Plaza San Martín, en el corazón histórico de la ciudad capital. Es una de las joyas de la arquitectura colonial americana, cuya construcción se inició en 1580 y finalizó en 1782. Se destacan la cúpula barroca y sus dos torres campanarios, donde se han incorporado elementos indígenas a su decoración. Los monumentales lienzos de las bóvedas fueron realizados sobre bocetos del artista Emilio Caraffa, entre los años 1908 y 1914. Diversos estilos arquitectónicos han quedado plasmados en su diseño. El tabernáculo del altar mayor cincelado en plata maciza en 1863, reemplazó al altar original. El acceso al atrio está cerrado por un pórtico de rejas, verdadero encaje de hierro, obra maestra de la artesanía local. El templo guarda, entre otras, las tumbas de Fray Mamerto Esquiú, el Deán Funes y el General José María Paz.
Concebida como templo mayor desde la fundación de Córdoba, la Iglesia Catedral es uno de los íconos más representativos de la ciudad y en el Concurso "Las Siete Maravillas de Córdoba" obtuvo el séptimo puesto.
Padrino: Reyna Carranza (Escritora)

JARDÍN FLORIDO


Esto no es una historia, le faltarían años, ni siquiera una crónica y menos una anécdota. Es simplemente un recuerdo de nuestra Córdoba, que se nos fue ayer nomás.
Se llamaba Fernando Albiero Bertapelle y había venido de un pueblito de la provincia vecina de Santa Fe, y no de Italia como muchos creyeron.
Antes de hacerse famoso por su vestimenta y por sus flores, empezó a trabajar en el viejo bar y confitería “Richmond”, allá por la calle Buenos Aires frente a la plaza San Martín. No importa saber de qué, sólo diremos que fue desde 1931 a 1933. En el año 1936, merced a un a recomendación de un famoso abogado penalista, que tenía su estudio jurídico justamente con otro no menos conocido, por la calle Rivera Indarte al 500, entró a trabajar en un club aristocrático y su figura empezó a visualizarse por las calles de la ciudad vestido de etiqueta, con un pequeño ramito de flores en su solapa y un lustroso bastón cuya empuñadura era una bola de billar legitima de marfil, adminículo que le ocasionaría varios inconvenientes en su pintoresca vida, cuando se le salía del madero.
Más tarde lo individualizaron con mayor nitidez, porque agrega a su atuendo "un florido lenguaje", cuando se dirigía en especial a las damas de "la docta", y su nombre de pila se pierde definitivamente, hasta para sus propios allegados, porque es la ciudad de Córdoba, quien lo bautiza por siempre, con los apodos de “Ventanita Florida” (por culpa de una nota de Dn. Azor Grimaut) y por el apelativo de “Jardín Florido”, que finalmente le quedará hasta su desaparición. Al correr el tiempo “Jardín Florido” se adueña de las arterias de la ciudad que le dio su nombre. Ocurre que ambos se complementaban.
La ciudad, porque evidentemente protege al personaje que ha engendrado y “el hombrecito elegante y piropeador” sabedor de ello, agradecido le irá perfumando las calles de piropos. Posteriormente “Jardín Florido” entra a trabajar en una inmobiliaria (Villalón), en la calle 25 de Mayo al 200, al lado del Hotel Victoria, donde realiza excelentes negocios, que le permiten adquirir su conocido automóvil “Packard” que muchas personas aseguraban, había sido de Carlos Gardel, (cosa que no es cierto, pues el coche del cantor, que era replica del que comentamos, había sido adquirido por un vecino Alta Córdoba), con floreros en los costados, que nuestro personaje no dejaba nunca de ponerle flores. Entonces, hasta aquí, hemos descartado dos arraigadas suposiciones demostrando que “Jardín Florido” no era ni traficante de drogas, ni que su coche era de Carlos Gardel, como se decía.
Ahora pasaremos a relatar sus intimidades. Sabemos que "Jardín Florido" vivía en Alta Córdoba, en la calle Antonio del Viso 738, planta baja, al lado de la comisaría séptima, de estado civil soltero, pero pocos conocerán que vivió en una finca, propiedad del señor Sebastián Monserrat, alrededor de 30 años y que falleció en ella, en julio de 1963, entre las 9 y 10 de la mañana, cuando tenía 88 años. Y que poco tiempo antes de su desaparición, le agradaba de sobremanera tomar el tranvía cuando estaba en movimiento, demostrando de paso un excelente estado físico.
Este personaje novelesco de la Córdoba nuestra, no vivía solo como muchos podían suponer. No, compartía sus horas, en compañía de una dama, nativa del departamento Sobremonte. Relación amorosa que llegó a prolongarse alrededor de 10 años, hasta su muerte.
Además diremos que la comida, la recibía de la confitería del Plata, (pues era muy amigo de sus dueños). Por ultimo comentaremos que su especial modo de pensar y vivir, lo llevó a ser culpable de una involuntaria tragedia. Allá por 1953/54 conduciéndose en su famoso Packard al llegar a la intersección de las calles Urquiza y Jerónimo Luis de Cabrera, al observar una hermosa mujer que pasaba por las inmediaciones, no pudo con su genio, soltó el volante de su coche con intenciones de sacarse su galera y arrojarle una flor a la bella dama, como era su costumbre, e imprevistamente se llevó por delante con su coche a tres escolares de la escuela Garcia Faure. Perdiendo a su automóvil a su pequeña fortuna en concepto de indemnización y otros gastos. Solo nos resta decir que "Jardín Florido" fue, una parte indivisible de la Córdoba romántica y que se podría definir con los versos del poeta que decía:

No se que dice suspirando el agua,
del rio que cruzaba en su piragua,
el indio aquel que se llamo Suquía.
No se que dicen sus perennes voces,
pero adivino que me reconoces,
y me hace mucho bien! Córdoba mía!


FUENTE: www.cordobaargentina.com.ar